COLECCIÓN (3)

La aspiradora

El arte de la limpieza no siempre es una tarea fácil, durante mucho tiempo lidiamos con la basura y el polvo en el hogar, pero, siempre existen mentes maravillosas que con sus inventos nos facilitan la vida, hoy sacudimos la historia para hablar de la aspiradora, que se ha ganado un lugar en nuestro corazón y que seguramente has ocupado ahorrándote tiempo y esfuerzo.

En 1901 Hubert Cecil Booth inventó la primera aspiradora con motor de succión pero, ¿Qué hacía la gente antes para limpiar sus hogares? La respuesta no es nada higiénica, recordemos que en estos tiempos era común el uso de alfombras pesadas para decorar salas y cuartos, con frecuencia estas alfombras eran sacudidas y el polvo acumulado se dispersaba por todo el hogar, causando enfermedades en vías respiratorias leves y en algunas ocasiones graves.

La máquina que se utilizaba antes de 1901 era una sopladora, con la cual empujaban polvo y basura que no era almacenada, este artefacto no convencía mucho a Hubert Cecil Booth un ingeniero que además de darle vida a la aspiradora  también construyó puentes y norias. Pero ¿Cuál fue la visión de este genio para crear una máquina más eficiente? El Empire Music Hall de Londres organizó una demostración de maquinaria americana que limpiaba trenes, estas sopladoras según Cecil Booth no arreglaban el problema de la suciedad, así que su misión fue encontrar una máquina que pudiera almacenar en sí la basura y no sólo disiparla.

En su proceso de creación Hubert Cecil Booth tomó una servilleta y la colocó en su boca, se acercó a una mesa y con todas sus fuerzas aspiró, el resultado lo sorprendió, la suciedad se quedaba atrapada en la servilleta, es aquí cuando la primera idea para construir algo más complejo nace. Ya con la idea principal Booth construyó una máquina con filtros de tela, mangueras y un motor de combustión interna, esta máquina succionaba rápidamente polvo y basura y aunque parecía genial había un pequeño gran problema, el tamaño de cada aspiradora era realmente grande, así que para limpiar una casa se tenían que meter todas las mangueras por las ventanas, además, estos aparatos tenían que ser jalados por caballos para trasladarlos de un lugar a otro, sin dejar de mencionar el gran ruido que hacían, por lo cual muchas veces eran multados.

Con todo y estos molestos inconvenientes la aspiradora fue bien recibida, tal fue su impacto que fue utilizado para limpiar las propiedades de la realeza y sus alfombras antes de las coronaciones, por ejemplo la de Eduardo VII en 1901, también se utilizó para limpiar los barcos de Royal Navy asegurando una mejor higiene.

Dato curioso: La compañía de limpieza que construyó Hubert Cecil Booth fue contratada para aspirar la casa de moneda real, el resultado fue catastrófico, ya que Booth fue arrestado al olvidar vaciar el polvo de plata de las monedas que sus máquinas habían recolectado.

La historia reconoce a Hubert Cecil Booth como el padre de la aspiradora, pero no fue el único en la carrera por inventar una maquina capaz de almacenar basura o aportar cosas interesantes a estas máquinas. En el año 1908 James Murray Spangler crea y vende los derechos de su aspiradora, un diseño portátil, ligero y de un uso casero a William H. Hoover quien diseña el modelo “O” un modelo con ruedas, agarraderas y una práctica bolsa contenedora de polvo, estos prototipos inicialmente se crearon para competir con las compañías de Humbert Cecil, finalmente y para tomar ventaja Hoover presenta una línea de electrodomésticos caseros que terminan imponiéndose como los preferidos en Estados Unidos, para la limpieza en el hogar.

 

Ahora que sabes un poco más de la historia de este objeto, ¿Te imaginas una aspiradora gigante en tu casa? No cabe duda que hay inventos que se vuelven nuestros aliados y estamos seguros que la aspiradora seguirá evolucionando, para ayudarnos en las difíciles tareas del hogar.

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