Los billetes mexicanos

ECHEVERRIA (2)

Para conocer el billete como lo tenemos hoy en día debieron pasar muchas décadas, con ello sucesos que originaron cambios buenos y malos. Primordialmente nuestro peso mexicano era exclusivamente monedas metálicas de oro, algunas de plata y sin menospreciar su valor, de cobre. En la actualidad existen diversos tipos de billetes y monedas con valores distintos, pero ¿conoces cómo se originaron los primeros billetes de nuestro país? te compartimos algunos antecedentes para conocer parte de su historia.

El primer papel moneda en aparecer —que desafortunadamente se desconocen sus emisores— data de 1813 denominado como “Medio Real”, este billete era una pieza de cartón, pero con mucho valor para la época. La segunda aparición corresponde unos años después de culminar la guerra de independencia, en 1821 el país atravesaba por una escases económica tras once años de guerra. El entonces gobernante Agustín de Iturbide intentaba resolver esta situación, sin embargo sus remedios no fueron favorables.

El 20 de diciembre de 1822 nace la primera emisión oficial mexicana de papel moneda, dichos billetes eran impresos por una sola cara en papel blanco con valor de 1, 2 y 10 pesos, los caracterizaba una emblemática frase “Imperio Mexicano”. La idea de seguir implementando el papel moneda persistió y con ello el nuevo gobierno de la República Federal de 1823 mandó a imprimir uno nuevo, esta vez como documento bula, que constaba de tener un sello religioso y que se esperaba fuera aprobado debido a las creencias del pueblo mexicano, situación que llevó a descontinuarlos por no ser aceptados nuevamente.

Debieron de transcurrir 42 años para retomar la emisión del billete, esta ocasión bajo el Imperio de Maximiliano de Habsburgo en 1864 quien otorgó el encargo de generarlos al Banco de Londres, México y Sudamérica. Debido a que el anterior papel moneda no había sido aceptado por los pobladores, Maximiliano les dio a las personas la elección de aceptación voluntaria que se recibió con éxito.

Al ser tan favorable su aprobación México implementó el billete como medio de pago de aceptación generalizada por un establecimiento conforme a la Ley de Instituciones de Crédito de 1897. Los encargados de generar estas nuevas denominaciones de 1, 5, 10, 20, 50, 100, 500 y 1000 pesos fueron las empresas Bradbury, Wilkinson & Company, American Bank Note Company y American Book & Printing Company.

Era un hecho que los billetes se implementarían en la vida cotidiana de lo que empezaba a ser la Cuidad de México, sucesos importantes transcurrieron para seguir dando cabida a los nuevos billetes. Desde en 1913 con el general Victoriano Huerta —quien a través de un golpe de estado destituyó y asesinó a Francisco I. Madero—, el decreto en el artículo 28 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos promulgada en febrero de 1917 —que establece el monopolio para que las emisiones de billetes correspondan a un único banco y esto bajo un control gubernamental—. Este único Banco sería fundado ocho años más tarde como El Banco de México el 1 de septiembre de 1925.

Las funciones que debía tomar el recinto serían la regulación de la circulación monetaria y sus emisiones de varias series. Los primeros de la llamada serie 1 transitaron durante los años de 1925 a 1934, fueron impresos por American Bank Note Company de Nueva York su tamaño era de 180 x 83 mm con valor de 5, 10, 20, 50, 100, 500 y 1000 pesos. La segunda serie corresponde a los años de 1936 a 1942 con un tamaño de 157 x 67 mm, pero no para todos, los billetes de 5 y 10 pesos conservaron su diseño, los de 50 y 100 pesos tuvieron un cambio notorio al incorporar por primera vez las figuras de personajes ilustres del país. Una tercera serie se emitió por 1, 5, 10, 20, 50, 100, 500, 1000 y 10000 pesos. La novedad de esta serie que circuló de 1936 a 1978 fue la inclusión del billete de 1 peso —como dato histórico mencionamos que este billete es el único de esta denominación que ha impreso el Banco de México en toda su historia—.

Para 1969 el billete se reinventaba por el Banco de México ya que en estas fechas inició sus actividades de fabricación de billetes, los avances tecnológicos llegaban y con ello una nueva generación de los mismo, nuevos diseños, iconografía y concepciones distintas a las iniciales, con el respaldo tecnológico más avanzado de su momento.

Nace una cuarta serie de fabricación nacional que circuló de 1969 a 1991 nombrada Tipo A, con valores de 5, 10, 20, 50, 100, 500, 1000, 2000, 5000, 10000, 20000, 50000 y 100000 pesos, para y durante el año de 1992 imprimían una nueva serie llamada Tipo B con denominaciones de 10, 20, 50 y 100 en los que aparece el adjetivo “nuevo” antepuesto al nombre de la unidad estos billetes habían conservado el diseño de los anteriores.

La situación machaba bien, contábamos con un banco nacional que fabricaba sus propios billetes, pero por razones de los malos gobiernos se desató una crisis económica a partir de Ernesto Zedillo y Carlos Salinas de Gortari, una devaluación ocurría en 1994 y 1995. Con ello cambio de valores a los nuevos billetes y sus consecuentes series.

Para dar conclusión al resto de cambios de 1994 a 2001 se eliminó el adjetivo “nuevo” en la denominación de la última serie de billetes conservando los mismos diseños.

Los diseños cambian en 2002 y se implementa polímero en los nuevos billetes agregando a circulación uno de 20 pesos el 30 de septiembre del mismo año, en 2004 se suma un billete de papel de 1000 pesos correspondiente al Tipo D1, con el propósito de facilitar al público la realización de algunas transacciones en efectivo, para el 2006 inicia la emisión de la familia Tipo F. La cual presenta cambios en los elementos de seguridad, en los colores y tamaños, cada denominación tiene un color diferente para que el público pueda diferenciarlos fácilmente. Los billetes son de tamaño distinto y los billetes de 20 y 50 pesos se imprimen en polímero mientras que el resto se imprime en papel de algodón.

A partir de los últimos 10 años se han estado generando más familias de billetes con distintos colores, diseños y características para cada uno de ellos e incluso siendo algunos de baja denominación que se pueden comparar a un alto precio.

Ahora al observar cada billete te podrás percatar que cuentan una historia y con ello lo que el país ha atravesado tras décadas, cada diseño y elemento es tan bien pensado respecto a cada valor. Teniendo como referencia el BANCO DE MÉXICO, te recomendamos visitar las recién remodeladas instalaciones del ahora Museo Banco de México y conocer más acerca de esta interesante historia que hay detrás de nuestro dinero.

Ubicado en avenida 5 de mayo núm. 2 en el Centro Histórico de la CDMX en un horario de martes a domingo de 11:00 a 17:00 horas, los domingos entras gratis.

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