Literatura, el arte de escribir

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Existen cosas que son parte de nuestro día a día y que pasan desapercibidas por completo, no nos preguntamos de dónde vienen, su origen o evolución, pero son tan importantes que le dan sentido a nuestra vida. Ese es el caso de la literatura, el ejercicio de escribir correctamente que da significado a lo que nombramos y conocemos, aquí te compartimos un poco de su historia.

La palabra Literatura proviene del latín Litterae que se traduce como letras. Hasta el siglo XVII su manejo era tan general que se utilizaba sólo para designar palabras, esta concepción empieza a cambiar en el siglo XIX cuando son agregados textos poéticos, narrativos y dramáticos.

Su origen y aplicación se registra en Grecia donde se trataba de comprender lo que estaba más allá de lo lógico, de aquí parte el estudio de los grandes filósofos para darle nombre a las cosas naturales o abstractas que los rodeaban, tal es caso de sus dioses o algo tan sencillo como una flor, la literatura permitía darle significado y origen a las cosas mediante palabras.

Quizá tú también tengas la duda de saber si todo lo que se escribe es considerado literatura, la respuesta está en la estructura del texto, ya que lo literario proviene de una relación de tiempo, las distintas concepciones del mundo,  los valores y las creencias del lector, esto quiere decir que cada texto creado tiene un valor colectivo de las personas que lo leen para colocarlo en una categoría de la literatura o fuera de ella.

Esta disciplina se sustenta en cuatro puntos que nos ayudan a entender su evolución; autor, lector, obra y universo. La literatura hasta el siglo XVII buscó una respuesta del público, donde la máxima es el placer, escondiendo en cada texto una moraleja o enseñanza. A final del siglo XVII, los escritores se inclinaron más por lo bello, agradar al lector mediante instruir se vuelve el centro de un todo. A principios del siglo XIX llegó la orientación expresiva, dándole fuerza a valores como la imaginación y la espontaneidad del autor, es aquí cuando podemos observar el romanticismo, que prioriza en lo íntimo del autor, su estado emocional y pasional fuera de un control racional. A finales del siglo XIX se consideró que los textos tienen un valor fuera del poeta, del lector o su intención, es decir; se creó una poesía pura donde el valor es el texto en sí y no valores externos.

Algo que no podemos saltarnos en esta historia tan importante como compleja, son los géneros literarios, debido a su particularidad y características, son una fuente de debates debido a las reglas y maneras de escribir que dividen opiniones entre lo que es y no considerado un texto literario.

Regresemos a los orígenes y revisemos la concepción de Aristóteles. Este filósofo planteó las primeras variantes de la poesía, partió de decir que lo poético es llevar a cabo la mimesis, que se traduce como la imitación de las cosas.

La clasificación quedó en un principio así:

  • Poesía Épica
  • Poesía trágica
  • Comedia

 

Aristóteles planteó que estos géneros estaban completamente definidos y que su estudio tenía que ser por separado. En el siglo XVI su división es aceptada aunque no se respetó del todo, quedando dividida de la siguiente manera:

 

  • Poesía dramática
  • Poesía lírica
  • Poesía épica

 

Esta clásica división de géneros se rompe con un movimiento entre dos grupos llamada “Querella” de un lado estaban los antiguos que proponían que las obras grecolatinas eran inamovibles, sin posibilidad de transformarse o evolucionar, por otro lado los modernos aseguraban que las normas establecidas no eran inamovibles y proponían nuevas formas de crear literatura.

Una corriente que acompañó estas teorías fue, como ya lo mencionamos, el Romanticismo; que se antepuso a cualquier modelo y regla, defendiendo el punto de los modernos, para mezclar géneros con la intención de crear expresiones más agudas.

Es así como en 1952 Emil Staiger nuevamente crea una división de los géneros definiendo su intención. Su planteamiento es el siguiente:

  • Lírico apegado a las emocional
    • Épico basado en  lógico
    • Dramático estudiando lo intuitivo

 

Por último Roman Jakobson creó su división que plateó de la siguiente manera:

 

  • Lírica = función emotiva
    •Épica (Narrativa) = función referencial
    •Dramática = función apelativa

 

Esta evolución ha permitido dejar en claro que la historia de los géneros y la misma literatura son tan importantes para las culturas del mundo que van siempre de la mano.

Por último y como parte de esta historia queremos darte un dato interesante que nos invita a profundizar en la literatura y sus beneficios. Un artículo publicado por el portal The New York Times aseguró que la literatura es considerada por muchos ociosa o inútil, pero en realidad posee un valor social invaluable al hacernos más empáticos y dispuestos a escuchar a los demás, además las ficciones nos ayudan a nombrar a nuestras angustias con la posibilidad de detectarlas y enfrentarlas, todo esto avalado por la ciencia.

Realmente el camino de la literatura es amplio y profundo, cada cosa que escribimos y expresamos tiene un por qué, donde lo común se vuelve complejo, ahí radica la maravilla de esta práctica. ¿Y a ti, te gusta escribir?

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